Somos los Sobakaistas. No nos hemos juntado por razones políticas, ninguna propaganda nos ha unido. No nos sostienen relaciones nacionales ni religiosas. No nos une nada tan barato como la sangre. No nos inclinamos al dinero. No estamos reunidos bajo una bandera, ni siquiera la misma estrella nos guiaba hasta este lugar. Nuestras relaciones son existenciales-vivimos por el arte. Somos los que se ahogan en el mar de la banalidad cotidiana y este grupo es nuestra isla, nuestra pequeña mejana, nuestro puerto en el que desembarcamos para descansar, porque la vida es malditamente larga y el mar es raramente tranquilo. Cada uno de nosotros seguía su olfato para llegar hasta aquí. Nos hemos reconocido por un señal secreto que nadie nos ha mostrado, hemos oído la música y hemos seguido el sonido, cada uno en sí mismo encontró un señal, un signo raro de nuestro destino, porque todos creemos que somos elegidos, que somos los profetas del nuevo mundo donde el arte será más importante de la televisión, de la diversión, donde el arte será necesidad, física y espiritual.

   Somos los Sobakaistas. Somos los perros que muerden rabiosamente por el arte, somos las guardias del tesoro del patrimonio cultural del mundo, somos las guías de aquellos que no conocen este camino. No somos los postmodernistas, no somos ni el arte por el arte, pero tampoco estamos solos- sabemos quién estuvo aquí antes de nosotros, pero nadie se ha dedicado tanto al arte como nosotros hemos preparados dedicarnos. Hay en nosotros aquella fuerza desde principios del siglo veinte, cuando la literatura participaba en las guerras, en los duelos sangrientos, cuando los cuadros bombardeaban y las películas acribillaban a la gente. Hay en nosotros algo de aquel compromiso, pero nosotros no queremos nuevos duelos, vergonzosa inhumanidad del mundo. Nosotros queremos que la humanidad se recuerde en paz del humanismo, que se pregunten sobre el sentido de la vida, y eso se puede lograr solo a través el arte. No pensamos que la salchicha gruesa es más importante que Shakespeare, ni que Shakespeare puede alimentar la barriga vacía, pero ladramos a los que caen en la trivialidad de la existencia, ladramos a las gordas panzas que no están hambrientas del arte.

   Somos los Sobakaistas y crear algo es sagrado para nosotros. Creemos en la Creación, en lo que supera la decadencia y la destrucción, en lo que va más allá de cada periódica, en lo que puede producir sonidos en el silencio de los siglos. Creemos que lo que crea sólo uno de nosotros va a cambiar el mundo; no nos preocupa cuándo eso acontecerá, mañana o en mil años, porque para nosotros la Cueva de Altamira es el museo de la humanidad, igual que el museo del arte contemporáneo en Belgrado(inaccesible como propia cueva). Todo lo que hoy hemos sembrado, puede brotar en cualquier momento de la eternidad de la existencia, así como nosotros hemos encontrado las raíces en todo el mundo y nuestras venas están profundamente en América del Sur, en la cultura de los Incas y de los Mayas, en África y su dolorosa historia, en jazz, en Louvre, en Rusia y el Este, y profundamente, profundamente, profundamente en los Balcanes. Y como uno por uno hemos ido encontrando el camino a través del bosque denso de estupidez, así alguien encontrará a nosotros, porque el que la busca la encuentra.

  Somos los Sobakaistas y no tenemos miedo del error, de la improvisación, de la sinceridad, del intento, del tormento ni del sudor. No tenemos miedo de pasar inadvertidos, y no ansiamos a la gloria. Nuestros objetivos son cambiar a la realidad, y para eso hemos elegido el camino difícil-crear de lo que tenemos un mundo mejor y no destruir todo lo que existe para recrear de las cenizas nuestra realidad. Nosotros sabemos, y algunos de nosotros vieron el futuro, que el arte salvará la humanidad y la Tierra será la patria de todos nosotros. Estas Palabras son el nuevo comienzo.

  Trabajaremos sin descanso. Y nos expandiremos. Llamaremos unos a otros y nos juntaremos. Ningún arte nos será ajeno, y a cada uno daremos nueva realidad. Empezamos con la literatura, porque en el principio fue el Verbo.

Nosotros, los Sobakaistas juramos servir fielmente a la Creación, juramos a la eterna fidelidad al Arte.

Los miembros:

Esteban Perro

Ivan Sobakov

Andrea Kane

Astor Laika

Negro Cane

Jovan P. Brayovich

Bluzdog

Igor Repin

Predrag Pata

Ema Shien

Esteban Estefanovich